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Bella tragedia

Construimos un gran lugar,

después nos sentimos pequeños ante él.


Tus zapatos estaban sucios

y temiste manchar el piso,

así que decidiste no entrar y alejarte,

como si el lodo o tu sangre no se pudieran limpiar.

Fuimos la casa de los espejos,

fue una maldición querer vernos perfectos.


Siempre quise que me mostraras tu ser,

jamás esperé nada más de ti.

Pensé que te daba libertad,

pero si te fuiste también fue porque lo permití.


Perdón por todas aquellas veces cuando no confiaste en mí,

no me quiero culpar, pero, ¿quién más tendría la culpa?

Nos conocimos cuando estábamos en blanco,

fuimos atardeceres rojizos juntos,

podría haber esperado para ver la oscuridad de tu ser, anochecer.


Temías que viera la otra parte de ti,

perdón por aquella vez que sentiste vergüenza de acercarte a mí,

¿podemos salir a dar una vuelta?


Pensé que me conocías lo suficiente

como para saber que podías confiar en mí.


¿Desde cuándo nuestro lugar,

donde íbamos para refugiarnos,

se convirtió en una zona prohibida para ser?

¿En quién me convertí

cuando no confiaste en mí?


No quiero quedarme con tus buenos días,

¿quién dijo que me iría ante tu mala vida?


¿De qué sirvió poner un buzón en la entrada

si nunca íbamos a atrevernos a dejar salir nuestras palabras?

No sé en que punto estamos,

obviamente en uno suspensivo.

No estamos mal por los errores cometidos,

ha sido por no saber enfrentarlos.

Tenías miedo de contarme que las cosas no iban bien,

nuestra amistad nunca fue acerca de dar la mejor cara,

siempre fue para quitarnos las máscaras.


No mancharás la imagen que tengo de ti

si me muestras tu sangre.

No sé que es lo que los demás esperan de ti,

jamás te he puesto una imagen para que la rellenes,

para que le des color,

estoy bien con tu oscuridad o lo gris de ti,

de todas maneras nunca me gustaron los dibujos coloridos.

Me conoces,

jamás me ha interesado la perfección,

¿por qué juzgaría tus defectos?

Sí, nunca he querido nada más que tu bienestar,

pero si no lo estabas,

no sería yo quien se marchara.


Puedes ser quien quieras ser conmigo,

incluso mostrarme aquella parte que odias de ti mismo.


Ninguna vela está hecha para dar luz por toda su existencia,

no te esfuerces.

Hemos construido nuestra bella tragedia,

puedes destruirte aquí si quieres.

 

Yo solo escribo, mi historia y tu interpretación de la poesía pueden ser distintas, pero siéntete libre de compartirme tu interpretación, opinión, la frase que más te haya gustado o lo que quieras en los comentarios. Gracias por leerme.

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o ammirandamartz@icloud.com

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