top of page

El fuego de tu hoguera

Jamás fui oxígeno,

ni siquiera un suspiro.

Jamás fui un eco,

mi voz no resonó.


¿Cómo pretendía

quedarme en ti

si jamás estuve ahí?

Jamás fui fuego,

ni siquiera una chispa,

no sé cómo pretendía construir tu hoguera,

ahora estoy destruida entre las cenizas

y es el humo el que no te deja ver nada más.


Jamás fui un susurro

ni nudos en tu garganta,

ninguna palabra dice nada.


Jamás fui demasiado fuerte

como para soportar esto,

no sé qué estoy haciendo

o por qué lo sigo intentando.


Jamás fui un momento,

jamás seré un recuerdo,

tú destacaras entre todos los olvidos

por todo lo que hiciste añicos.

Jamás fui un sueño,

¿por qué siento que estoy atrapada

en una pesadilla que jamás termina?

Y abro los ojos solo para encontrarte en mi lagrimal,

ahora debo enfrentarme a lo real

que siempre es una muerte segura.


Jamás fui antidoto,

tal vez solo suicidio.


Jamás fui lo que quería ser,

¿tú también te has sentido insuficiente?

Porque querer no es poder

y usar el corazón es desgastar cada pieza

hasta insensibilizar a tus entrañas.


Entradas Recientes

Ver todo

Tengo derecho a quedarme en silencio

Llené carpetas sin pruebas, usé solamente representaciones para nuestro caso y decidí detener el proceso, no hay nada qué decir de eso. Debido a las lágrimas mi sangre se mantuvo fresca, cada lágrima

La nostalgia se volvió ficticia

Me estaba rompiendo mientras tallaba tu estatua, ya no sé qué te forma ni siquiera cómo luces, ya no sé nada, mi nostalgia se ha vuelto ficticia, nada es real, pero en mi lagrimal cabe tu abismal, ape

bottom of page