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Hablándole a la niña que fui

Sigue corriendo

sin importar si caes o no,

te puedes levantar,

nada malo te pasará

si te quedas en esa tierra que es santa.

Sigue corriendo,

no es un maratón,

así que no tienes nada que perder,

pero puedes ganar un recuerdo,

al crecer te darás cuenta del premio que fue la infancia.

Disfruta cada sensación

como si fuera la última que vayas a tener,

porque estás creciendo tan rápido,

así que no te detengas

porque no tienes que desperdiciar ningún instante de la niñez.

Corre a la distancia que quieras,

corre como si estuvieras en peligro,

pero allí nada te pasará,

estás en la tierra santa.


Abraza demasiadas veces

a mamá y a la abuela,

guarda la magia de sus brazos

porque un día caerán

y necesitarás de su fe para levantarte.

No te separes de tu familia

y aprecia cada instante con tus primas,

porque un día no querrán jugar

y sus diversiones estarán en otra parte,

muy lejos de casa

o muy indiferente a ti.

Vales demasiado,

así que ignora esos comentarios.


Mantente de pie

y controla tus rodillas,

algún día les demostrarás

lo que trataban de negarte.

Tu hermano no es malo,

es muy pronto para alejarlo.

Tu futuro no está asegurado

pero está en mis manos y me da miedo soltarlo,

no dudes que podremos lograr un sueño

y tu realidad será mejor que la vida que querías.

Sé que eres tan frágil

pero no te preocupes si un día te rompes,

tendré todo lo que resta de la vida para hacer algo y repararte.

Confía en ti,

porque yo soy tú.

Cometerás muchos errores

y romperás alguna que otra promesa,

pero volveré a ti

para que me digas cual camino elegir.

Pasarán muchos desastres,

tendrás demasiada tristeza

y llorarás como nunca,

pero el dolor no dolerá para siempre,

será tu cicatriz,

pero estarás a salvo.

Cometerás muchos errores

y los recordarás para siempre,

te arrepentirás algunas veces,

pero te harán ser para siempre tú

y yo soy mi decisión,

jamás seré mi arrepentimiento,

no ésta vez

y tampoco en ninguna próxima ocasión.

Tu corazón se romperá

y no será por un amor,

lo romperá aquel que no creas

que puede lastimarte,

pero te dañará

y no lo podemos evitar,

pero puedes controlar que hacer después:

si contar los pedazos o esperar que alguien venga en caballo,

si tocar los pedazos para sentirte tan incompleta

o levantarte sin voltear atrás o hacia abajo.

No decidirás cuanta sangre derramar,

con que cuchillo te apuñalaran,

en cuantos pedazos estarás sin ser,

en donde o como,

no podrás medir ni siquiera la profundidad,

pero puedes continuar,

puedes hacer algo al respecto,

no permitir que te conviertan en nada,

haciendo que valgas todo.

Sé que nunca les tuviste miedo a los monstruos,

pero algún día se convertirán en tus enemigos,

acéptalos y no trates de escapar de ellos,

esa será la única manera en la que te liberarán.

Sé que nunca creíste en el infierno

pero algún demonio te creará.

Disfruta la sangre de tus heridas,

no odies tus raspones ni moretes,

son marcas con el significado

que la infancia te dejó huella

y es lo mejor que te pudo haber pasado.


Aprecia las estrellas

porque un día, te enamorarás de ellas.

Habla con la luna

porque algún día será tu única compañía.

No odies el sonido de los pájaros

porque a tus 16 años uno cantará para ti

en demasiadas noches

y compartirán su vida en solo una fantasía.

Pon atención a tu alrededor

porque quizá esté alguien tan invisible para ti,

pero será tan esencial después para mí.

Abraza mucho a mamá

y dile cuanto la amas,

déjate abrazar

y no te dejes de aferrar a los buenos corazones,

tendrás el mejor amor y tiene tu segundo nombre,

pero necesitarás del propio

cuando su corazón deje de latir,

pero siempre la sentirás,

si mantienes tu fe

jamás morirá.

Sabes que algunas personas te han dicho

que tus ojos son hermosos,

cree en sus palabras pero no confíes en ellos,

te harán tener la peor visión sobre ti y la vida,

pero luego un milagro te hará ver con claridad

y volverás a brillar.

Pequeña

la más pequeña

de las pequeñas,

¿Recuerdas quién te decía así?

Jamás lo olvides,

es la voz que te hará encontrar tus palabras en el silencio.

Lo siento por haber olvidado tus sueños,

pero te aseguro que no me arrepentiré de la realidad

que te haga vivir.

Pequeña Ana Mercedes,

ya no estás en mí

pero haré algo por ti,

será nuestro todo.

 

Yo solo escribo, mi historia y tu interpretación de la poesía pueden ser distintas, pero siéntete libre de compartirme tu interpretación, opinión, la frase que más te haya gustado o lo que quieras en los comentarios. Gracias por leerme.


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