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La poesía de Charlie

Entre las arrugas de mi corazón

estarán las cicatrices

que te hice al partir.


Ha pasado el suficiente tiempo

como para creer que es demasiado tarde,

no me quedaré preguntándome por el hubiera,

la única respuesta es que las cosas no pudieron haber sido diferentes,

pero podemos hacer la diferencia con otra oportunidad.

Ahora sé que mis mayores errores

fueron aquellos pasos que di al marcharme,

nunca debí de irme del lugar

donde siempre quise estar.

Hemos crecido

y todo ha cambiado

a excepción de los sentimientos

que aún tengo por ti.


La esperanza es una brisa de verano

tratando de mantener los pétalos intactos en otoño

y en invierno se volvió a congelar el sentimiento,

nacen flores en la nieve

y en ninguna primavera

había tanta vida

como cuando compartimos el vivir y sentir.

Sé que mi corazón cambió,

pero no amó como aquel sentimiento

que dejaste latiendo,

derretiste el hielo,

derrumbaste cada muro,

el centro de mi pecho se convirtió en mi hogar.


Sé que mi corazón cambió,

nunca se sintió mejor,

sabía que había sido un error,

tuve que enfrentar las consecuencias de mi adiós.

Mientras estaba lejos

me susurraba

“tal vez el tiempo lo dirá,

tal vez un momento nos estará esperando”,

utilizaba esas palabras como canción de cuna,

no fue extraño el haber soñado contigo,

se sentía como los viejos tiempos,

me dejabas un sentimiento extraño al despertar

porque ya no éramos los mismos.

Eres un viejo pensamiento,

todos los días estás en mi mente de nuevo.


Mi corazón cambiante

jamás dejó de quererte,

mi corazón que no sabía querer

aún latía por ti.


Teníamos el tiempo medido,

aun así sentimos el infinito.

Cambiaste a mi corazón,

cada latido ha sonado como tú,

así que tu silencio

nunca me rompió en pedazos.


Siempre es cansado esperar

sin saber si sucederá,

así que decía para mí

“sigamos desperdiciando el tiempo,

compraremos otros relojes

y tal vez sus agujas podrán curarnos”.

Vi una luz en ti

que la luz dorada no puede igualar,

que ni el primer rayo del amanecer encendería

pero ni siquiera el atardecer más intenso se desvanece en comparación de ti.


Sé que han pasado un par de décadas,

podríamos escondernos del sol

porque solo la luna entendería nuestras marcas

y la huella que tuve de ti

fue lo único que permaneció de mí.

Extrañarte fue como si me cayera un balde agua fría,

pero jamás logré limpiarme de ti.

Extrañarte fue como dibujar siluetas en formas de olas,

terminé ahogándome y arrastrándome.


Las décadas pasaron

y pensé que me habían borrado,

nunca tuve la fortaleza de enfrentarme a aquel miedo,

aun si era mi sueño el volver a ti,

pero tuvo que pasar demasiado tiempo

hasta comprender que los recuerdos

habían estado consumiendo mis momentos,

mi vida sin ti no ha sabido como vivirse bien

porque fuiste lo mejor que me pudo suceder.


Solo pedía un instante contigo,

un momento como una estrella fugaz

por si me concedías mis deseos

y la vida era el lugar correcto.


Traté de seguir sin ti,

sabía que algún día lo sabríamos,

preferí romperme la cabeza

que destrozar nuestros corazones.

Siempre supe que eras tú,

desde entonces llevo en mi corazón un pedazo de ti,

pero siempre temí que fuera demasiado tarde,

han pasado un par de décadas

y no sé que ha pasado.

Estábamos condenados,

ninguno sabía cómo acercarse al otro

y el nosotros fue para otros,

a la vez nadie fue como nosotros.


Siempre quise volver a mirarte,

pero temía que al mirarnos

algo de nosotros nos dijera que ya era demasiado tarde,

porque ambos sabíamos que ya no éramos nuestros,

así que me dio resaca de la desilusión

y me repetí que nunca más volvería a beber de la esperanza,

tenía que dejar de perderme en la espera

y traté de vivir aun sabiendo que esta vida era la equivocada.


Me armé de valor

por el amor,

toqué tu puerta

y te pregunté si era demasiado tarde,

tú respondiste,

aún no es demasiado tarde

porque nunca te olvidaré”.

 

Hace unos días el aleatorio puso la canción I’ll Never Forget You y recordé que en estos 8 años de escuchar la música de Birdy y estar encantada con la historia qué hay detrás de esas letras (porque es bonita y trágica), nunca me había puesto a escribir ninguna poesía a esta. Afortunadamente he estado inspirada últimamente y fue demasiado fácil escribirla, al terminarla pensé lo difícil que ha de ser tener un amor insuperable, yo no sabría si vivirlo o solo recordarlo aunque conociéndome haría lo segundo, afortunadamente aún no lo conozco.


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