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Lugares

Crecí en la calle sexta de Morelia,

en una loma con vista a toda la ciudad

y donde te sentías más cerca de todas las estrellas.


Jamás me perdí en el laberinto de las quintas,

aprendí de mis tropiezos y nunca tuve miedo de enseñar mis heridas allí.


Oh, jamás fuimos tan libres como en la Jaula,

me cayó espuma en el ojo

y nunca más nos vi allí.

Dábamos un paseo y caminábamos orgullosamente como si fuéramos niños héroes,

marcamos la pizzeta y DQ como si fuese un lugar del tesoro,

¿aún hay recuerdos valiosos allí?


Cuántas veces lloré en el Blvd. Francisco I. Madero,

pero la banda siempre sonaba para que mi llanto no se escuchara.


Fui afortunada en Las Vegas,

pero nunca pude canjear lo que gané con Ramón L.V en aquel Julio.


Que dulce fue la vida en aquel lago de Patzcuaro,

mi lonchera siempre estuvo llena de Pastelandia y Santa Monica.


Aquel puente Juárez me dio postales

y siempre fue un buen día ver el amanecer desde allí,

jamás olvidaré la ilusión que tenía en cada mariposa que veía

o cuando aquellas aves abrían sus alas compartiéndome de su vuelo.

Aún me trabo al decir Xicoténcatl,

pero siempre fue el camino que me permitió expresarme con quien me acompañara.


¿Qué puedo decir de la Zapata?

Tiene una parte significativa de mi historia,

jamás aprendí tanto de la vida como en esa época.


Posiblemente me falten lugares por mencionar,

pero sobre todo por recorrer,

no me importa el lugar,

quiero ser.

 

Yo solo escribo, mi historia y tu interpretación de la poesía pueden ser distintas, pero siéntete libre de compartirme tu interpretación, opinión, la frase que más te haya gustado o lo que quieras en los comentarios. Gracias por leerme.

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