top of page
Buscar

No me des tu corazón

No me des tu corazón,

yo he roto el propio,

tantas veces

que ni sé por qué aún habitan latidos,

he perdido hasta los sentidos.


No me des tu corazón,

por más que yo lo esté queriendo

y te esté queriendo,

está bien, podemos hacer un acuerdo,

mantendré tu corazón,

pero no lo sostendré

o tal vez es al revés,

¿alguna vez estaremos bien?


Sí, lo cuidaré,

no, no lo romperé,

no me lo des,

entrégate en él.

Sí, lo cuidaré,

no, no lo romperé,

está bien, dámelo,

pero encárgate de él,

que yo estaré cuidando cada pieza de mi roto corazón

y trataré que sus extremos filosos no puedan ni tocarte para no lastimarte.

No nos separa el cielo,

solo nuestras tormentas

y en este aire fresco te siento,

pero tu brisa sigue muy lejos.


No nos separa el infierno,

solo ciertos fantasmas y demonios,

el alma en pena que no sabe si vale la pena.


¿Estamos esperando un eclipse

o que uno se convierta en sol

en el día oscuro del otro?

Mira que tengo un tatuaje de luna y sol,

no pido más que me acompañes,

en esta vida que contigo si encuentro mi vivir,

aun cuando la muerte es parte de mí.

No te veo,

pero acepto tu oscuridad.

He agradecido a mis costillas

por ser jaulas,

protegen el corazón que el corazón no se salga,

pero también le ha impedido que vaya,

quédate.


Quiero destruir estos muros

y convertirlos en puentes,

o solo destruirlos,

dejarlos ahí

para yo poder salir.


A veces las piezas del corazón

para no sentirse tan rotas,

construyen cadenas tratando de enlazarse,

pero solo nos retienen a donde queremos ir,

hacia a quien queremos.


Ve a lo profundo,

no te quedes en el fondo.


Pero no me des tu corazón,

que el mío está hecho trizas,

pero mira, puedo hacer que luzcan como estrellas.

Entradas Recientes

Ver todo

Mi última voluntad

Incinérame, que no haya un cuerpo para abrazar, conviérteme en cenizas para que mi alma pueda volar. Los epitafios siempre dejan en silencio, deberías dejar el mío en blanco, ninguno de mis versos pod

Cripta

Entras a mi cripta y tratas de indagar en cada ladrillo mientras afilas el cuchillo que acariciará a la lápida que me volverá a dejar helada. Estás en busca de cada sigilo que te haga saber de aquel s

bottom of page