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Tengo derecho a quedarme en silencio

Llené carpetas sin pruebas,

usé solamente representaciones para nuestro caso

y decidí detener el proceso,

no hay nada qué decir de eso.


Debido a las lágrimas

mi sangre se mantuvo fresca,

cada lágrima

demostraba qué tan profunda

había sido la herida

y a su paso ayudaban a limpiar tus pruebas,

tú te encargaste de pisotear las huellas

que habías dejado en mí,

por un tiempo fuiste el encabezado de un diario,

pero el verdugo decidió no hacer nada contigo.


Coloqué una máscara en ti,

cuando me pidieron ir a reconocerte

no fui capaz de hacerlo,

¿en qué me convertiste?,

¿realmente alguna vez nos conocimos?

tal vez ya eres todo un hombre,

tal vez has cambiado de nombre,

y, de todas maneras, yo no te llamaré,

ni siquiera estoy molesta contigo,

¿no lo ves? te he liberado,

no tienes nada qué decir

y yo no te obligaré a hablar

ni te voy a culpar.


Asesiné al juez

para que la vida

fuera la condena,

sé que estarás bien

sin importar cuál haya sido tu intención,

puedo prometerte que entre nosotros no habrá ninguna tensión,

¿quién soy yo para decirte cómo vivir?

¿y quién soy yo para decirte cómo matarme bien?

sigo respirando

y de vez en cuando suspirando,

pero la sangre ya está seca

como el tintero que se debe usar

para escribir sobre ti,

y lo haré, sin descripciones,

solamente con representaciones

para yo ser la única en saber

que (no) quise decir.


No atestiguaré,

nuestros rastros y astros

no son más que humos,

vuelve a respirar,

no importa ya

y no importa si importó o no.


Las personas van a rendirse a un templo

tratando de ganarse el cielo,

pero nosotros estamos en un estrado

y no sé en qué lugar queda el arrepentimiento,

no te haré confesar,

yo tampoco voy a hablar,

si es lo que quieres, es lo que tendrás,

al final el olvido es una especie de castigo,

ambos lo sufrimos,

así que esto debe ser justo,

te devuelvo el aliento

que a mí me pega más el viento

y estoy mejor

aun cuando no sepas cuál fue el error.


Hay una enorme pila de carpetas

y no importa lo que algún día digan los jueces,

el caso ha sido cerrado

y tengo derecho a quedarme en silencio

así como tú lo (es)tuviste también,

supongo que fue un proceso justo

y es por eso que ya no tengo nada más qué decir

sobre ti.

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