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Tu hogar

Me agrado como se veía el cielo

a través de los árboles.

La noche era oscura

y ese lugar dejo de valer oro,

pero sigue siendo mi guía,

mi hogar,

el punto del mapa

y a donde siempre regresaría.


Lo que nos mantenía seguros

no era estar en cuatro paredes,

era ser unidos.


Lo que nos mantenía corriendo felices

no era el jardín,

era saber que en cada espacio recorrido

iba a estar aquella persona que nos llenaba.


Lo que nos mantenía en esa casa

no era la construcción,

fue el corazón sin medida,

un amor tan cuerdo.


Mi infancia fue allí

y a veces siento que sigue siendo parte de mí,

aunque está vacío sin Mache,

pero el alma de ella está en todos los corazones,

así que nunca estoy demasiado lejos de lo que solíamos ser,

solo que no podemos ser más cercanas

como para sentir sus abrazos.


Porque ese lugar

fue un paraíso

hasta que Dios sintió envidia

porque su cielo sin mi ángel no era nada

y se llevo a mi todo

haciéndome sentir alguna tristeza eterna.


Porque para mí la Loma de R.

era el mejor lugar de la ciudad,

porque allí estaba mi mundo

y sé que allá está, cuidando sus plantitas

y viendo como todo cambia

pero me esfuerzo por ser igual

a la vez, distintamente mejor.


Porque en esa casa en la Loma de R.

estaba mi corazón,

porque allí alguien me enseñó sobre el amor,

y no hay día que no duela.


A veces en la noche podría parecer un lugar de terror

por la oscuridad,

incluso recuerdo que en las noches me daba miedo estar sola

y más caminar por el pasillo,

pero ¡qué días los de la antigua vida!

aquel sueño del cuál me acabo de levantar

porque ya no está en mi despertar.


Sigo yendo para allá

y teniendo buenos momentos,

pero la mejor compañía no la tengo.


Siempre pensé que las estrellas ahí brillaban más

y ahora sé que hay dos de allí que iluminan el cielo de una mejor manera,

y es para mí, y es para nosotros.


Todo ha cambiado

pero alguien me hace ser mejor,

todos hemos cambiado

pero me esfuerzo por no estar peor.


Allí todo era tan hermoso,

allí me sentía a mí

y a la vez, unida con la familia.


Allí siempre volvería

aunque ya nada es igual,

su corazón allá lo dejo

y su alma está dónde estemos

sobre todo, cuando no seamos.


Me agrado como se veía el cielo

a través de los arboles

y me hubiese encantado que estuvieras a mi lado para observarlo

pero sé que desde allá me contemplabas.


Quizá la parte de atrás de la casa

era la que me hacía sentir más adentro de mí,

más cerca de la familia,

pero no existía una parte

cuando siempre todo era completo.


 

Yo solo escribo, mi historia y tu interpretación de la poesía pueden ser distintas, pero siéntete libre de compartirme tu interpretación, opinión, la frase que más te haya gustado o lo que quieras en los comentarios. Gracias por leerme.

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