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Aldair:

Tengo el corazón un poco roto

y me has acompañado a buscar las piezas

para abrazarlas,

tal vez solo así puedo reincorporarlas en mí.


En mis días lluviosos,

tomas el llavero que te regalé

y me llevas de paseo en tu auto,

mientras observamos las gotas en el parabrisas

dejo de sentir cómo las gotas sacuden mi lancha,

durante toda mi vida estuve en busca de ser mi propia ancla

y está bien, pero me has mostrado el poder de los remos

que a veces pueden ser un hermano disfrazado de amigo.


Tengo el alma un poco adolorida,

gracias por abrazarla

y estar en mi proceso de sanación,

hacerme creer que vale la pena la salvación.

Le has soplado a las nubes que nos separaban

y me has mostrado que podemos más que el vendaval,

gracias por ser parte de mi alma.


La única manera en la actualmente me haces sentir mal

es cuando pones de tu parte

mientras por cuestiones emocionales soy tan indiferente,

pones de tu gracia y sé que todavía puede haber esperanza.


En noviembre del año pasado te cancelé la cena que yo misma propuse

para celebrar la re-grabación de Red,

sentía que no podía más,

mis planes de esa noche era solamente llorar después de llegar de las prácticas,

me dijiste que de todas maneras tenías que pasar por mí a la clínica

y me llevarías por pizza,

te pusiste una playera roja y me dijiste que me pusiera algo tinto,

a ti ni siquiera te gusta su música,

pero brindamos, en esa noche noche no lloré,

aun cuando tenía razones y bastante miedo de recaer,

sé que conoces esa parte de mí y lamento mucho ser así,

por cierto no lo intenté, solo afilé las navajas,

sabes que no tenemos que hablar de eso,

fue hace mucho tiempo y es de lo único que me lastima hablar,

aunque siempre las heridas han tomado la palabra

ante el nudo de mi garganta (y la soga de mi cuello).


Me has mostrado el silencio más agradable que alguna vez ha existido,

porque no tienes qué decir nada para apoyarme,

solo tienes que acompañarme.

Compartimos un par de cicatrices

aunque hemos sangramos diferente.

Sabes que no es queja cuando hablo de las cosas que me lastimaron,

de todas maneras aceptas parte de la culpa (no fue realmente tuya)

y me das un tú renovado.

Y no era tu responsabilidad

salvarme de aquella mierda,

eras solo un niño,

amando la atención

y siendo un egoísta,

hey, eso es pasado.


Y no era tu responsabilidad

salvarme de aquella mierda,

solo tenías 18 años

cuando dije que ya me era suficiente la vida

y todas las cosas vacías,

tú no sabías qué hacer con mi desastre,

solo yo podía salvarme

aun cuando eso nunca estuvo en mis planes,

sigo sin saber por qué sigo aquí,

a decir verdad, jamás creí que algún día sería mayor que Vick,

¿cómo es que yo llegué a 23 y no él?

siempre he tenido las ganas de ser encontrada por la muerte,

supongo que la lucha interna está en buscar algo de vida durante.

Gracias por encontrarle sentido a mis silencios

y darle una brújula a mis palabras.

Gracias por en tu estrés,

no desquitarte en mi contra.

Gracias por no pedirme una disculpa a medias,

sino volver a comenzar.

Gracias por permitirme crecer contigo

y darme una mejor versión de lo que eres,

no dudaré que merezco esa parte.


Eres la única razón por la cual conservo Miranda en mi nombre,

no todo puedo estar jodido,

aunque intentaron joderlo todo.


Gracias por iluminar la palabra familia,

por ser mi compañero de vida.


 

Tengo una poesía en pausa sobre (un par de) personas que sanan en el alma (o tan siquiera la abrazan) e iba a poner a mi hermano allí, pero sabía que merecía una poesía completa. Estoy bastante agradecida con él y mi vida, por la vida compartida. Tenemos como dos años reconstruyendo nuestro vínculo y a la vez sanando.


En este tiempo Aldair ha sido parte esencial en mi sanación, por muchas razones, una de ellas es porque cuando yo he hablado de mis problemas e inseguridades, mi madre solía invalidarlas porque ella lo ha visto desde otra perspectiva, y Aldair me ha hecho saber que no estaba mal por la mierda dada. Jamás creí poder compartirle mi parte más vulnerable (y que él me mostraría su parte, rota), pero no somos tan diferentes y tuvimos la misma familia, así que compartimos cierta historia y traumas jaja (gracias papá por eso, porque lo mejor que has hecho por mí es darme un hermano).


Hoy mencionó que algo que le afectó, volteándome a ver porque sabía que tal vez yo no lo tomaría bien, aunque trató de decirlo bonito y no puedo culparlo por lo cruel que eso pudo haber sido, porque no fue su culpa. No es un secreto (y yo hago muchos chistes como mecanismo de defensa sobre eso, la poesía qué) que una de las cosas de la familia de mi padre, yo jamás importé, incluso nunca existí, así que para alguien de los Miranda, Aldair era el único hijo de mi padre y le daba todo y más que eso, mientras yo solo tuve la visibilidad para la invalidación y sabemos que ya he hablado de eso, más de lo que me gustaría hacerlo. Hubo una época en donde alguien más le quitó ese puesto a Aldair y fue algo que para un niño bastante malcriado fue difícil, de tener todo a nada, (ventaja para mí de nunca haber tenido nada, desventaja de haber crecido creyendo que no merecía nada más que mierda y vacíos). Claramente parte de mi sanación no es llenar ese vacío con la

familia u otras cosas, sino conmigo misma y voy bien y es bonito.


Gracias Aldair por existir y hacerme parte de tu vida, por la música, películas, conversaciones, filosofías, y sobretodo los cafés, dados y compartidos.

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