top of page
Buscar

Ciudad de papel

Estamos en una ciudad de papel,

podemos escribir en ella,

pero no haremos historia.


Me escribiste una carta en un barco de papel,

me ahogué con las lágrimas que recorría tu ser

mientras te lanzabas en él.

Estamos en una ciudad de papel,

es tan frágil que nos arrugamos por una mala palabra,

nos rompemos y cuando no servimos nos queman.

Estamos en una ciudad de papel,

no podemos salirnos del margen,

pero quiero más de lo que me puede ofrecer este lugar.


No me gusta la historia

que está escrita

con sangre en mi ciudad

y como la mayoría lo admira.


No queremos ser reconocidos por el lugar que nos vio nacer

y por todos los hombres que han matado aquí,

queremos ser conocidos por lo que al mundo le podemos ofrecer.

Podemos desnudarnos en el papel,

pero sabes que esta ciudad de papel

nos hace vestirnos con escudos y armaduras,

todos tienen armas aquí.


Estamos en una ciudad de papel,

somos un borrador que se convertirá en un ser arrugado

porque su historia nunca será admirada.

Estamos en una ciudad de papel,

nos arrancan tan fácil

y escriben después de nosotros como si nada hubiera pasado.


Estamos en una ciudad de papel,

véndeme una historia

mientras vendo mis heridas,

hazme olvidar lo que existen a través de ellas.

Estamos en una ciudad de papel,

hagamos la ciudad arder,

de todas maneras nos convertiremos en cenizas.

 

Yo solo escribo, mi historia y tu interpretación de la poesía pueden ser distintas, pero siéntete libre de compartirme tu interpretación, opinión, la frase que más te haya gustado o lo que quieras en los comentarios. Gracias por leerme.


Puedes encontrarme en:

Facebook: /anammirandam

Telegram: anmirmartz

o ammirandamartz@icloud.com


Entradas Recientes

Ver todo

Guerra

En la guerra que tú no iniciaste me pongo enfrente y después me cubro de sangre, pero tú no puedes verme a través de estas heridas que siempre serán nuevas. ¿Cuál es la razón por la cual estoy luchand

Más allá de las tinieblas

Más allá de las tinieblas, donde el fuego brote y nos devuelva el calor, perdiendo así la pureza tallada que nunca nos brindo nada. Que ningún rayo de luz entre acá, solo llamas prolongadas quemando a

Mi última voluntad

Incinérame, que no haya un cuerpo para abrazar, conviérteme en cenizas para que mi alma pueda volar. Los epitafios siempre dejan en silencio, deberías dejar el mío en blanco, ninguno de mis versos pod

bottom of page